La dietología, como otras ciencias, no se detiene. Los productos alimenticios se someten constantemente a un estudio exhaustivo y los científicos reciben nueva información sobre sus propiedades y efectos en el cuerpo humano. Desafortunadamente, este proceso razonable y natural tiene un efecto secundario desafortunado de vez en cuando: ciertos tipos de alimentos son periódicamente declarados "dañinos" o incluso "peligrosos mortales" sin una buena razón.

A pesar de que tales afirmaciones suelen ser el resultado de datos científicos mal entendidos, muchos consumidores excluyen por completo de su dieta alimentos completamente adecuados e incluso saludables. Hoy hablaremos de algunos de ellos.

 

1. Huevos

6 alimentos que no se deben excluir de la dieta

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El efecto nocivo de los huevos en el cuerpo humano se asocia principalmente con el hecho de que este producto contiene colesterol. Los partidarios de la exclusión de los huevos de gallina de la dieta diaria argumentan que tales medidas son necesarias para reducir la probabilidad de desarrollar aterosclerosis de los vasos.

De hecho, los principales culpables de cambios patológicos en las paredes vasculares y un aumento en la concentración de colesterol "malo" en la sangre son los ácidos grasos saturados y las grasas trans. Con un uso moderado (no más de dos piezas por día), los huevos de gallina no solo no son dañinos, sino que son necesarios para el funcionamiento normal del cuerpo. Contienen aminoácidos esenciales, vitaminas y oligoelementos. Las proteínas de los huevos son fácilmente digeribles. Los huevos son ricos en colina, que interviene en la formación de las membranas celulares. La deficiencia crónica de esta sustancia conlleva el desarrollo de patologías del hígado y los riñones, así como una ralentización en la transmisión de los impulsos nerviosos, lo que conduce a la interrupción del sistema nervioso central.

El uso de huevos de gallina requiere precaución, ya que si no se cocinan bien, pueden convertirse en una fuente de infección por salmonelosis. Es más seguro cocinarlos hervidos. Sin embargo, los huevos de codorniz no tienen este inconveniente, y su inclusión en el menú diario no conlleva riesgo de infección. Los huevos causan reacciones alérgicas en algunas personas. Por lo tanto, cuando introduzca este producto por primera vez en la dieta de los bebés, debe controlar cuidadosamente los posibles efectos secundarios.

 

2. Pan

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Los seguidores de un estilo de vida saludable, por regla general, dejan de comer pan, citando la necesidad de reducir la cantidad de carbohidratos en la dieta. Los nutricionistas consideran tales acciones demasiado radicales. El hecho es que el consumidor moderno tiene mucho para elegir. Hay productos de panadería que conservan todas las propiedades beneficiosas del pan y casi no contienen carbohidratos rápidos. Pero incluyen sustancias necesarias para el cuerpo como antioxidantes, oligoelementos y fibra. Comer este pan reduce la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades cardíacas e incluso ciertos tipos de cáncer.

El más preferido es el pan integral y aquellos productos que contienen salvado.

El pan seco, cuya elección también es extremadamente amplia hoy en día, en la mayoría de los casos no puede reemplazar al pan. La composición de tales productos a menudo incluye varios aditivos, azúcares y conservantes que los hacen más dañinos que útiles. Al comprar cualquier tipo de productos de panadería, vale la pena estudiar su composición y contenido calórico.

 

3. Chocolate

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Todos los tipos de chocolate son muy altos en calorías, pero de eso no se deduce que sean dañinos. El chocolate negro (que contiene al menos un 70% de cacao) es tan útil que se recomienda comer varias piezas al día. Contiene flavonoides, antioxidantes naturales que ayudan a mantener la salud vascular y cardíaca. Además, comer chocolate ayuda a reducir los niveles de cortisol y aumenta la resistencia del organismo ante situaciones de estrés.

Los nutricionistas creen que comer de 50 a 100 gramos de chocolate amargo por día no es dañino para una persona sana.

 

4. El cafe

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El peligro del consumo de café está asociado a su efecto estimulante. De hecho, las personas que son demasiado aficionadas a las bebidas con sabor pueden experimentar trastornos del sueño causados ​​por grandes cantidades de cafeína. Sin embargo, vale la pena señalar que hay tipos de café que contienen cafeína en bajas concentraciones. Su uso prescinde de consecuencias nocivas para el sistema nervioso.

El café es rico en sustancias que reducen la probabilidad de desarrollar diabetes, mal funcionamiento del sistema nervioso relacionado con la edad y ciertos tipos de cáncer. Como resultado de la investigación se ha establecido que para obtener un efecto positivo basta con consumir 2-3 tazas de café natural al día.

 

5. Maíz

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A este cereal se le suele achacar el exceso de hidratos de carbono (en forma de almidón) y su inutilidad para el organismo. Tal opinión es absolutamente falsa.

Los granos de maíz son ricos en antioxidantes saludables (zeaxantina y luteína), vitaminas y fibra, que son extremadamente beneficiosos para la digestión. Pero el contenido de azúcares rápidos naturales en ellos es cuatro veces menor que en las manzanas. Entre los productos alimenticios, el maíz tiene una de las composiciones más equilibradas. Es recomendable incluir regularmente en el menú mezclas de verduras con maíz: esto ayuda a mantener la salud sin aumentar el contenido calórico de los platos.

 

6. Nueces

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Todos los frutos secos son altos en calorías debido a su alto contenido en grasas. Es cierto. Sin embargo, las grasas que componen los frutos secos son ácidos grasos omega-3 insaturados, sin los cuales es imposible el funcionamiento normal del cuerpo humano.

Además, los frutos secos contienen una gran cantidad de fibra, proteínas saludables, vitaminas y minerales. Su uso ayuda a mejorar la composición de la sangre, reduce la probabilidad de coágulos de sangre, reduce los niveles de colesterol. Todos los tipos de frutos secos ayudan a mantener las defensas del organismo, aumentan la vitalidad y la resistencia a las infecciones. También son útiles para mejorar el estado del sistema nervioso, incluso para activar el trabajo del cerebro.

Fuente: neboleem.net