Shanghái es una ciudad donde el pasado y el futuro se abrazan en una densa urbanización. Una de las metrópolis de más rápido crecimiento del planeta, impresiona no solo por su escala, sino también por cómo entrelaza la tradición con la vanguardia. Es la ciudad más grande de China, la metrópolis más poblada del mundo y el puerto marítimo más grande del planeta.
Las tierras que hoy ocupa Shanghái estaban habitadas desde el III milenio a. C.: aquí se practicaba la pesca, se cultivaba arroz y se elaboraba sal. A lo largo de los siglos, la ciudad cambió repetidamente de aspecto, gobierno y destino, hasta convertirse en lo que es hoy: un referente económico y cultural del Oriente. Su desarrollo más acelerado comenzó en la década de 1990, cuando obtuvo el estatus de zona económica especial y se transformó en uno de los mayores centros financieros del mundo.
En el reproductor de video, puedes activar los subtítulos y en la configuración seleccionar su traducción a cualquier idioma
Este es un vídeo 360°, donde puedes cambiar el ángulo de visión simplemente girando la imagen
Lo que realmente distingue a Shanghái de otras metrópolis es su poética urbanística. El distrito de Pudong, surgido prácticamente de la nada en pocas décadas, muestra todo el potencial de la arquitectura moderna: torres que parecen salidas de una novela de ciencia ficción, entre las que destacan la torre de telecomunicaciones “Perla Oriental” con sus esferas violetas, la Torre de Shanghái de 632 metros de altura —el edificio más alto de China— y el famoso Centro Financiero Mundial, apodado “abrebotellas” por su característica cima trapezoidal.
Pero Shanghái no es solo vidrio, hormigón y neón. También alberga antiguos barrios franceses, callejones con edificios de la época de la República y templos budistas ocultos entre los rascacielos. Es una ciudad donde en un minuto puedes pasar de una autopista bulliciosa a una tranquila casa de té, o de una vitrina reluciente de una boutique de lujo a una caligrafía en un antiguo pergamino.
Un lugar emblemático único es el malecón de Waitan (o el Bund), la tarjeta de presentación de la ciudad. A lo largo de la orilla del río Huangpu se alinean decenas de edificios en estilos que van del neoclásico al art déco. Es una especie de cápsula arquitectónica del tiempo, donde el pasado colonial se encuentra con el urbanismo contemporáneo. Y justo enfrente, las torres ultramodernas de Pudong, como un reflejo del futuro en las aguas del río.
Shanghái también es conocido como un centro de innovación, moda, cine y teatro contemporáneo chino. Fue sede de grandes exposiciones, incluida la Expo 2010, y sigue atrayendo a artistas, arquitectos y emprendedores de todo el mundo.
Por la noche, cuando se encienden millones de luces, Shanghái revela su verdadero rostro: vibrante, palpitante, en constante transformación. Y para sentir la magnitud de esta ciudad, basta con elevarse sobre ella —como lo permite el video panorámico 360°, que ofrece una vista espectacular de una de las metrópolis más impresionantes de la actualidad.
English
Українська
Русский
Polski
Deutsch
Français
Nederlands
Svenska